Diabetes

Existen fundamentalmente dos tipos de diabetes, diabetes millitus tipo 1 y tipo 2. Las causas y tratamientos de cada uno de ellos son distintas, también las posibles complicaciones.

La diabetes Tipo 2 antes era conocida como la diabetes del adulto, porque era raro ver a jóvenes padeciendo síndrome metabólico, tan asociado a este problema. Entre las causas que llevan a la diabetes encontramos el sobrepeso y la hipercolesterolemia además de hábitos como el sedentarismo y la mala alimentación.

Actualmente, por desgracia, los más jóvenes también son víctimas de este tipo de diabetes cuya cura a veces es posible si se pilla a tiempo y se corrigen los hábitos que desencadenan el problema con la glucosa.

Aunque la diabetes tipo 2 no suele requerir de insulina si determina mucho el estilo de vida de quienes lo padecen por lo que es interesante prevenir y poner solución al problema cuando antes para evitar que la diabetes se cronifique y tengamos que adaptarnos a ella para siempre.

Existen alimentos, además de la vida activa, incluso complementos alimenticios que pueden mejorar nuestra calidad de vida ayudándonos a regular los niveles de glucosa en sangre y evitando complicaciones como las siguientes:

– Pie diabético.
– Arteroesclerosis.
– Mala circulación.
– Mala cicatrización de las heridas.
– Retención de líquidos.
– Problemas en la visión: Retinopatía diabética.
– Problemas de riñón.
– Disfunción eréctil.
– Deterioro cognitivo.

Uno de los principales problemas es la falta de diagnóstico, especialmente en nuestros mayores, de hecho según la Sociedad Española de Geriatría el 50% de los ancianos con diabetes no están diagnosticados.

Este problema para lograr el rápido diagnóstico se debe a que sus síntomas son fácilmente confundibles con los síntomas de otras enfermedades: Urgencia y persistencia en las ganas de orinar, pero también en las de beber agua, cansancio generalizado, hambre constante… Pero lo cierto es que la prueba es muy sencilla y rápida.

Además de tomar suplementos que puedan contribuir a regular los niveles de azúcar, siempre es imprescindible controlar la enfermedad con tu médico y hacer los chequeos rutinarios, así como tomar la medicación y tratamiento si él o ella lo considera. En la medida de lo posible es bueno realizar ejercicio de forma regular y controlar la dieta pero para prevenir las complicaciones también recomendamos revisar la visión periódicamente, inspeccionar cuidadosamente los pies e incluso relizar un análisis anual de tus riñones.

Si también evitas hábitos como el tabaco o el alcohol, estarás haciendo lo necesario para el control de la glucosa.

Mostrando todos los resultados 15